Oda a Samuel
Hago sonar mis dedos para que me vuelvas a prestar atención, lo logro, pero solo para que vuelvas a insimismarte en tu pensamientos, pensamientos que solo un alma como la tuya puede generar, llena de incomprensiones, de inseguridades, ya que nunca sabes lo que quieres, menos yo...
Siempre he hecho el esfuerzo para tratar de agradarte, hacerte feliz, darte todo mi cariño, pero tu lo tomas con tanta ligereza que a veces creo que no te agrado...
Nunca te he culpado a ti, solo a tu esencia.
Lo que aún no logro comprender es por que cada vez que trato de acercarme a ti, tu te alejas, te escapas, ¿por qué no puedes ser como los demás? Aquellos que les gusta estar con otras personas, que interactúan, juegan, que aprovechan lo que los otros tienen para ofrecer.
Pero, aún así, estás en mi corazón, en mi mente, en mi esencia.
¡¡¡ Por que eres tan difícil gato de porquería !!!
Lo que si debo reconocer es que cuando andas con ganas de cariño, te acercas sólo a mi, pero te pones tan eufórico, tan apasionado que me atrapas con tus garras para que no escape de tu sadismo, me gritas para que siga acariciandote, a veces hasta darte unas palmaditas, con lo que reaccionas con mas violencia... yo me arranco, pero tu me sigues y me acorralas, sólo para que siga con el ritual, hasta que termina en manos rasguñadas y brazos magullados.
A pesar de todo, igual te quiero mucho... mi gatito sadomasoquista. Solo espero que me sigas acompañando hasta que el destino diga basta y no se
acorte tu presencia por una batalla perdida en los tejados del barrio.

