domingo, julio 20, 2008

Habia Una Vez...


Habia una vez... Una niña en cuerpo de mujer...

Una niña que intentaba crecer...

Que intentaba olvidar sin enloquecer...


Habia una vez... Una niña que se enamoro...

O que creyo estarlo...

De igual manera esta niña que se la jugó...

Pero que despues de mucho esfuerzo... La niña perdió...


No solo perdió diversion...

Si no que perdió un amigo...

Un amigo que la hacia olvidar todo lo malo...

Todo lo amargo de crecer...


Habia una vez... Una niña...

Una niña que nunca creció...


miércoles, julio 16, 2008

A Un Año Sin Ti...


Ya ha pasado un año...


Un año entero sin saber de ti...


Sin escuchar tu voz...


Sin escuchar tu respiracion...


Sin sentir tu olor, tu piel...


Ha pasado un año y tu no estas conmigo...


En algunas ocaciones te extraño, en otras te odio...


Pero ahi estas... siempre ahi... en mi mente... y en mi corazon...



PUEDO ESCRIBIR LOS VERSOS MAS TRISTES ESTA NOCHE

Pablo Neruda


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,

y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como esta la tuve entre mis brazos.

La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.

Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.

Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.

La noche esta estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.

Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.

Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.

Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,

mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,

y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.